Del silencio administrativo al derecho fundamental a la información

 

 

El dret a saber o el derecho fundamental a la información que genera la gestión pública constituye una nueva realidad política a tener en cuenta todos los días del año, en especial cuando la legislación impulsada en los últimos años ya permite su aplicación progresiva en el ejercicio del poder que se lleva a cabo en cualquier ámbito de gobierno. Pero no está de más que desde la Associació Ciutadania i Comuncació (ACICOM), entidad que el 28 de octubre siempre promovemos una reflexión pública destinada a esta cuestión, opine sobre la transparencia valenciana después de la salida del PP del poder autonómico.

Fue precisamente la formación conservadora, que agobiada por la corrupción, aprobó en solitario en las Corts una ley de transparencia cuya aplicación en esta legislatura les ha obligado a las formaciones que no la apoyaron a realizar encaje de bolillos y a dejar sin resolver contradicciones que su articulado planteaba y plantea. El reglamento que desarrolló la ley en julio de 2017, la regulación del código del Bon Govern y nueva legislación sobre Comptes Oberts, la regulación de los lobbys, el actual proyecto legislativo de Govern Obert... son medidas que intentan reconducir la marca de origen de la ley.

Sin embargo, el panorama actual en el que todavía nos encontrarnos es de una fase inicial, con falta de recursos presupuestarios y de personal, y con una inercia de malos hábitos adquiridos en la dictadura y en la democracia, difíciles de transformar. Se echa en falta una cultura democrática que consiga situar al ciudadano en el centro de la gestión pública, tanto para satisfacer sus derechos (en este caso recibir la información) como para cumplir sus deberes (reclamarla empleando las vías administrativas que se han abierto).

La celebración del Día Internacional del dret a saber cada 28 de septiembre (aprobada en la ciudad de Sofía hace 16 años) permite reforzar la conciencia política de que una sociedad que regula y ofrece acceso a los documentos que se encuentran en poder de las administraciones, avanza mucho más rápidamente en la lucha por controlar y penalizar las actuaciones corruptas. De estas últimas lamentables prácticas políticas en nuestra sociedad valenciana cada vez sabemos más, gracias a la administración de justicia y a los medios de comunicación. Pero en el acceso a la información pública todo lo que se ha hecho procede solamente de los tres últimos años y su implantación nos ofrece un balance desigual e intermitente.

 

No quedan tan lejanos los tiempos en el que los Ayuntamientos aplicaban el silencio administrativo a cualquier petición de información por parte de un ciudadano. Cuando alguien pedía explicaciones quedaba señalado, y sabía que el silencio no era ni sí ni no sino todo lo contrario. Los gestores públicos no debían dar ninguna explicación ni responder a los vecinos. La actuación habitual y normal era no contestar al ciudadano. Durante la Dictadura, porque la autocracia se ejerce siempre sin límite popular, se gestionaba por la imposición y con argumentos falsos. Luego, en las décadas de democracia, hasta la regulación actual, se actuaba con una equivocada inercia cultural del que ejerce el poder evitando controles. Se pasó al silencio positivo pero para muchos resulta desconocido. Todavía hay quien piensa que el ejercicio del parlamentarismo no significa que se esté obligado a transmitir la información real de un proyecto o de una situación conflictiva a la ciudadanía, sino más bien, y a menudo, lo que se da a conocer es, solamente, el mensaje que ofrece rédito electoral.

El portal de transparencia de la Generalitat elabora estadísticas desde 2015, año que se computaron 100 mil visitas. El pasado año este portal virtual  multiplicó por cuatro el número de usuarios y alcanzó el registro de un millón 200 mil páginas visitadas, una media de 3´50 páginas por usuario. Sin embargo sólo se concretaron un número muy pequeño de consultas, formalizadas administrativamente de acuerdo a la actual regulación. En 2016 un número de 97, y en 2017 se alcanzaron las 145 consultas relacionadas, principalmente, con temas de empresas del sector público, educación, salud y medio ambiente. ¿Qué significado tienen estas estadísticas cuando somos cinco millones de personas administradas por la Generalitat? Pues indican una fase muy incipiente de exigencia y uso social de la transparencia por parte de una ciudadanía acostumbrada al silencio administrativo y a la pasividad. Vivimos en democracia pero seguimos sin utilizar todos los instrumentos de los que es capaz de dotarse nuestro sistema político y público.

A este factor de escasa cultura democrática hay que agregar las vicisitudes generadas en los 542 ayuntamientos valencianos para aplicar la transparencia y el gobierno abierto. En los de mayor población se ha intentado crear una unidad de transparencia en cada servicio administrativo, para que de manera regular y no mediante favores o de manera discrecional, la información de los proyectos municipales circule, llegue a los portales virtuales de transparencia y a las oficinas que atienden consultas reglamentadas. Pero eso exige presupuesto para incentivar a los funcionarios que agregan esta tarea a su ocupación habitual y a los servicios y empresas informáticas que alimentan la ventanilla virtual.

Pequeños y medianos ayuntamientos son los que mayores dificultades encuentran para llevar a cabo esta implantación informativa, a pesar de que el Consell de Transparencia valenciano, organismo creado a raíz de la ley de 2015, ejerce tareas de vigilancia y de control de los consistorios, en el ámbito de la llamada publicidad activa (dar información aunque nadie la reclame), para evitar una gestión administrativa opaca. Esta tarea, en ocasiones, se realiza con más buena voluntad que otra cosa al carecer de capacidad sancionadora e independencia orgánica. Se elige en Les Corts, pero la tutela administrativa que proyecta sobre el Consejo la consellería, que ejerce las competencias políticas de Transparencia, Responsabilidad Social, Participación y Cooperación, resulta perversa ya que no se puede ser juez y parte afectada al mismo tiempo.

Confío que los debates públicos que hemos promovido los pasados 28 de septiembre y 1 de octubre, en este año de 2018, en vísperas de un año electoral, en La Nau y en Octubre Centro de Cultura Contemporània, con la concurrencia del Consell y de  representantes parlamentarios del Govern del Botànic, han ayudado a acelerar la difusión y el uso de las nuevas vías administrativas abiertas para luchar contra la corrupción, que obligan a que la gestión pública sea siempre transparente y democrática en su pleno sentido.

Un any de transparència informativa a les institucions valencianes

De dreta a esquerra: vocal Consell Transparència, regidor Ajuntament València, conseller, assessor Sindic Greuges, moderador.
De dreta a esquerra: vocal Consell Transparència, regidor Ajuntament València, conseller, assessor Sindic Greuges, moderador.

                Amb motiu del Dia Internacional del Dret a Saber, ACICOM (Associació Ciutadania i Comunicació) varem convocar una conversa oberta entre institucions i organitzacions ciutadanes per coneixer el resultat de dotze mesos d'aplicació de la transparencia informativa als ajuntaments, Diputacions i Generalitat valencianes. Em vaig encarregar de moderar el debat. Vull fer-vos un resum d'alguns temes qu'em van cridar l'atenció.

              El conseller Manuel Alcaraz va considerar que en el balanç del primer any de la seua cartera de Transparència, Responsabilitat Social, Participació i Cooperació, els resultats són positius, doncs tant en el plànol normatiu i legislatiu com en el de crear xarxes d'unitats de transparència en les diferents administracions, s'ha donat un pas irreversible. També va anunciar una pròxima llei per a controlar l'actuació dels grups de pressió, els lobbys.

            Alcaraz va acceptar que la llei valenciana de Transparència, malgrat el poc temps que ha passat des de la seua aprovació per les Corts, ha de ser revisada i adaptada a una realitat administrativa, però també va assegurar que hi ha altres mesures polítiques més importants i urgents per a discutir en el Parlament abans d'impulsar la seua revisió.

Aquestes opinions les va expressar en la conversa oberta convocada en el Col·legi Major Rector Peset amb motiu de la celebració el 28 de setembre del Dia Internacional Dret a Saber. L’objectiu d’aquesta celebració, que ja té 14 anys, es conscienciar a tots sobre el seu dret a l’accés de l’informació que afecta a les actuacions dels governs. No cal oblidar que una societat amb major possibilitat d’accès als documents en poder de les administracions, pot avançar més en la lluita per controlar i penalitzar la corrupció i en el desenvolupament de la democracia.

El regidor de Transparència, Govern Obert i Auditoria Ciutadana, Roberto Jaramillo, que també exerceix aquestes mateixes competències, com a diputat, en la Diputació de València, va asegurar que després d'un any de treball en les administracions, “los alcaldes, los concejales, quieren ser transparentes pero no tienen recursos suficientes para hacerlo efectivo”. Poc després va afegir: “Hemos intentado tejer redes internas, al nombrar una persona por servicio que se encargue de dar la información solicitada por los ciudadanos, y así no ir pidiendo favores. Tenemos la misma ilusión del principio, pero reconozco que el choque con la institución ha sido peor de lo esperado, más en la Diputación que en el Ayuntamiento”.

El Consell de Transparència, organisme parlamentari que es va constituir a la fi del passat any, va estar representat pel catedràtic de Dret Constitucional, Carlos Flores, qui va defensar l'autonomia del Consell enfront de les polítiques de la Conselleria ""porque no somos una creación de la consellería sino una decisión de las Cortes. El Consejo tiene una vocación de permanencia, incluso en el futuro podría ser una institución reconocida en el Estatuto de Autonomía, rango legislativo que la Conselleria de Transparencia no tiene"". Per falta de pressupostos, mitjans tècnics i pedagogia política va reconèixer que aquest organisme seguia sent desconegut pels ciutadans.

            Per la seua banda, el conseller Alcaraz va voler deixar clar que en cap moment des del govern valencià s'havia intentat manipular políticament el treball del Consell de Transparència, i va afegir que la seua independència era completa, encara que va reconèixer que entre les seues preocupacions es troba la voluntat de dotar-li de més mitjans econòmics i tècnics.

            L'última intervenció de la taula va correspondre a Miguel Angel Blanes, especialista en transparència de les administracions públiques i assessor júridic del Síndic de Greuges. Es va mostrar optimista després de 26 anys de treball com a funcionari en l’Administració pública i després de reconèixer que "estem acostumats a la cultura del silenci administratiu. El fet normal és que al ciutadà no se li conteste", i deuria ser al contrari, per que no hi ha vertadera democràcia sense transparència informativa. Blanes intervé en nombrosos foros nacionals i internacionals per a defensar el dret a saber de les persones com a dret fonamental. "La transparencia es como la sinceridad", afirma. "Se exige la ajena y se limita la propia".

 

            En el col·loqui també van intervenir representants d’organitzacions ciutadanes convocades per ACICOM: Centre de Recursos Asociatius de la Fundació Horta Sud,  Associació d’Arxivers de la Comunitat Valenciana,  Auditoria Ciutadana pel Deute, Asociación Valenciana de Politólogos, Xarxa de Entitats del País Valencià. Els participants van reclamar allargar la sessió a tres hores en una pròxima convocatòria, ja que va faltar temps per a escoltar totes les opinions i establir unes conclusions sobre el primer any d'aplicació de la transparència informativa en les administracions publiques valencianes.

 

 

Viajar con arte, curso de verano en el Museo de Arte Contemporáneo de Vilafamés

El pasado mes de julio participé en un curso de verano organizado por la Universitat Jaume I de Castelló en el Museo de Arte Contemporáneo-Vicente Aguilera Cerni de Vilafamés. El curso convocado bajo el título de Viajar con arte. El viaje de la mirada reunió a especialistas y jóvenes estudiantes en unas jornadas donde el entorno natural y artístico ayudó mucho a comprender que desde antiguo el viaje ha sido un rito iniciático del hombre para descubrir el mundo, la cultura y a sí mismo. 

La escritora y editora Pilar Rubio Remiro, fundadora de la web viajera La línea del horizonte, nos acercó al mundo de los naturalistas del siglo XVIII que crearon sus gabinetes universitarios, sus cámaras de las maravillas, como pequeños museos, contenedores de los elementos extraños y singulares que encontraron en sus constantes viajes de descubrimiento de nuevos medios naturales. Luego la burguesía inventó la moda iniciática de enviar a sus jóvenes herederos a conocer mundo, sobre todo el mundo grecolatino de Italia y Grecia, por medio del llamado grand tour, antes de comprometerse en su país a ser hombres de provecho, empresarios vinculados al progreso industrial y capitalista. Habló también de un maravilloso fotógrafo francés, Albert Khan, que dedicó su vida a sacar imágenes de todos los lugares posibles del mundo para hacer un archivo iconográfico universal. 

La profesora de la Complutense de Madrid, María Dolores Jimenez-Blanco, señaló que fueron los nacionalismos europeos los que descubrieron el interés de concentrar en museos los relatos más extraordinarios de la vida de un país para ensalzar las esculturas, pinturas y otros objetos que ilustraban esos discursos de identidad nacional. En su opinión, aunque los museos se han democratizado, todavía conservan una consideración de espacio excepcional donde hay que entrar para disfrutar con mensajes alejados de lo cotidiano. 

La bloguera y viajera, Alicia Ortego, autora de la página El blog de Alí. Leer y viajar.com, nos presentó un cuidadoso recorrido por diferentes destinos del mundo, en el que sus fotografías acompañaron en todo momento a sus palabras cargadas de sentido común y curiosidad por las culturas más distantes de nuestro mundo europeo.

Mi intervención intentó subrayar la importancia de la información previa antes de realizar un viaje para entender mejor las nuevas experiencias que vamos a vivir y la necesidad de establecer evaluaciones posteriores mediante un dietario personal y una relectura de libros y folletos que permitan incorporar a nuestra mentalidad los nuevos mundos, las nuevas costumbres descubiertos en el viaje. Esa curiosidad no hace falta aplicarla a espacios lejanos. El misterio también se encuentra en lo más próximo, en la zona de El Maestrazgo, comarca histórica a la que pertenece Vilafamés, si como viajeros pretendemos conocer los rituales del fuego en las poblaciones de Forcall y Vilanova d'Alcolea o recorrer los restos del camino de los romanos, la Vía Augusta, la vieja autopista de piedra que Roma construyó entre su capital imperial y Cádiz, y que atraviesa Castellón.

Una mesa redonda permitió conocer las dificultades y los retos que museos diferentes como el de Vilafamés tienen en la cultura española. Estaban representados el de Salvador Victoria (de Mora de Rubielos, Teruel), el del escultor Sebastiá Miralles (en Vinarós), la Casa Polo y el Museo de la Ciutat (de Vilareal) y el Espai d'Art Contemporani de Castelló.

En resumen, resultó ser un delicioso curso de verano organizado por las profesoras de la UJI, Juncal Caballero, Dora Sales y Rosalía Torrent (actual directora del Museo de Vilafamés) para convertir la información de turismo y viajes en una especialidad vinculada al mundo del arte, la antropología, la geografía y la sociología. En definitiva, un curso para crear turistas y viajeros inteligentes. 

Segona edició festival Espai Mediterrani

En la apertura de la segona edició del festival de cultura i gastronomia Espai Mediterrani, que organitza la Diputació de València i el seu contenidor cultural el MUVIM (Museu de l'Il.lustració i la Modernitat), varem participar representants del mon del periodisme, teatre i fotografía per dir les nostres opinions al voltant de la cultura mediterránea, i destacar la necessitat que tenim de donar a València la consideració de capital de la cultura mediterrani en els àmbits del cinema, la música i la literatura. Eixe espai va ser ocupat molts anys, abans de les dècades de governs conservadors a la ciutat, amb les convocatories del Festival Cinema del Mediterrani, Trobada de Música del Mediterrani i encontres d'escriptors. En l'actualitat hem traçat una nova frontera entre el mon europeu del nord i els paisos arabs del sud que no ajuda a resoldre problemes greus de convivencia i de intercanvi. Cal tornar a movilitzar la cultura, la tradicional i la actual, que ens uneix per redescobrir les afinitats que tenim els pobles del Mediterrani mes enllá de religions i sistemes polìtics. En el debat vaig intervindre junt a l'actriu Rosana Pastor, el periodista Emili Piera, el fotògraf Xavier Molla i el gastronom Paco Alonso. Les fotografies del festival i la taula rodona son de David Poliakoff.   

Pioners de la ràdio en valencià

L'Acadèmia Valenciana de la Llengua, en el marc d'unes jornades dedicades a debatre la relació de la llengua amb el periodisme, ens va reunir a quatre veterans periodistes per a homenatjar a les emissores que van ser pioneres en la difusió de programes d'informació general en valencià en els anys 70 i durant els primers temps de la transició. Els convocats vam ser Juan Soler, en qualitat de exdirector de Ràdio Popular de Vila-real (Castelló), com a impulsor del programa Nosaltres els valencians, Juan Alfonso Gil Albors, primer director regional de RCE, Enrique Ginés, qui també en la COPE va fer ús habitual del valencià, i jo mateix, que en el temps que vaig dirigir el circuit valencià de Radiocadena Española vaig tranformar el programa De dalt a baix en magazine de vesprada, presentat per Toni Mestre amb la col·laboració de Maria Josep Poquet, i vaig programar la FM de RCE amb música i notícies en valencià, poc abans que aqueixa freqüència es transformarà per uns mesos en la nostra Radie Quatre de RNE. El president de l'AVL, Ramon Ferrer, va actuar de moderador. 

Congres "Periodistes i periodismes valencians en democracia. 30 anys de la Unio de Periodistes Valencians"

Estudiantes, veteranos y socios al final del congreso
Estudiantes, veteranos y socios al final del congreso

Más de un centenar de profesionales de la información y profesores e investigadores de la Universitat de Valencia hicimos el pasado mes de marzo 2011 un balance de 30 años de ejercicio profesional y de aprendizaje del periodismo en la sociedad valenciana, a raiz del congreso convocado por la Unio de Periodistes Valencians y la institución universitaria con motivo de los 30 años de constitución de la UPPV (Unio de Periodistes del Pais Valencia), germen de la actual UPV. Periodistas de aquella etapa fundacional (Rosa Solbes, Emilia Bolinches y yo mismo) tuvimos la oportunidad de participar desde la Comision Delegada para el 30 aniversario de la UPV. Resultó una excelente oportunidad para poner al día la visión de nuestra profesión y el descrédito que genera en algunos ámbitos sociales.   

Valencia

(España)